Polvorones de almendras

01 julio

Desde que era pequeña, uno de los símbolos de que comenzaba la Navidad en mi casa es que mi mamá compraba unas latitas navideñas que traían muchas variedades de galletas, que si con frutitas, que si de chocolate, algunas de vainilla y casi todas siempre traían polvorones de almendras. Yo, apenas veía la lata en la cocina de mi casa corría para robarme todos los polvorones. Este año vi unas latas en el supermercado y automáticamente me acordé de esas galletas; tenía aaaaños sin comerlas, pero apenas las recordé supe que tenía que hacerlas

Jamás en mi vida las había hecho y en realidad pensaba que iban a ser complicadísimas de hacer, me puse a investigar y todas las recetas que encontraba se veían súper sencillas, estudié las proporciones correctas para hacer una polvorosa y me puse a inventar en mi cocina (una de mis cosas favoritas de la vida entera!).

Lo único que no me gustaba es que la mayoría de las recetas que conseguía eran a base únicamente de manteca, y yo adoro el sabor que da la mantequilla a las galletas; es por eso que van a ver que la receta tiene una porción pequeña de mantequilla que va a hacer que queden con un sabor delicioso. Hice algunos ajustes por aquí y por allá hasta que logré exactamente lo que quería: una polvorosa delicada, súper suave, con un sabor sutil de almendras y con una textura que se derrite en la boca que es de otro planeta.

En cuanto al procedimiento de la receta verán que es súper sencillo. Uno de mis secretos para que las polvorosas queden ligeritas y delicadas es montar un poco las claras e incorporarlas casi de último a mano, es un paso extra súper sencillo que hace una grandísima diferencia en el resultado.

Después de enfriar la masa es importante que tengan un par de cositas en cuenta; la primera es que verán que al tratar de estirarla pareciera que se desmoronara, no se preocupen que es completamente normal!; sólo amásenla y compáctenla con las manos que así se unirá y podrán estirarla sin problema. La otra cosa es que es importante que estiren la masa entre dos papeles de horno o papeles vegetales, para que no se pegue la masa al rodillo ni al mesón de trabajo.

Después de hornearlas deben bañarlas en el azúcar glass mientras aun están tibias, si esperan a que se enfríen mucho el azúcar no se pegará a las galletas. También deben dejarlas enfriar un ratito (al menos unos 30 minutos) antes de comerlas (yo sé que es una tentación muy fuerte de resistir, pero créanme que vale la pena!).

Aunque me parecen perfectas y deliciosas para cualquier momento del año, como estamos en Navidad yo las presenté en forma de arbolito y me parece que se veía precioso <3.

Si tienen alguna duda con respecto a los ingredientes o la preparación, si quieren sugerir o pedir una receta, o si prepararon estos polvorones de almendra y me quieren contar cómo les quedaron (me encantaría saber su experiencia!), no duden en ponerlo en los comentarios abajo.

Además, recuerden que amo ver las fotos de lo que hacen con mis recetas!, pueden enviármelas por Instagram etiquetándome en @annaspasteleria o usando el hashtag #AnnasPasteleria <3

Que tengan un muy lindo día!,

Anaísa

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Receta

Descripción

Porción: 24

Ingredientes

  • 2 claras de huevo
  • 200 gramos de manteca vegetal
  • 50 gramos de mantequilla sin sal, cortada en cuadritos pequeños y a temperatura ambiente
  • 150 gramos de azúcar
  • 1 huevo entero
  • 2 yemas de huevo
  • 500 gramos de harina de trigo para todo uso, tamizada
  • 150 gramos de almendras molidas
  • 125 gramos de azúcar glass o pulverizada

Preparación

  • Primero, batir las claras hasta que se vean espumosas, blancas y aireadas. Apartar.
  • En un bowl apto para batidora colocar la manteca y la mantequilla y batir a velocidad media hasta que se incorporen completamente y se vean de un color claro (aproximadamente 3 minutos). Añadir el azúcar y batir hasta incorporar.
  • Agregar el huevo entero y la yema. Batir a velocidad media hasta incorporar completamente. Sacar de la batidora y agregar las claras manualmente usando una espátula de goma y movimientos envolventes. Volver a la batidora y comenzar a agregar la harina de cucharada en cucharada hasta incorporar por completo. Incorporar las almendras molidas y seguir batiendo hasta tener una masa homogénea que no se pega a las manos.
  • Envolver la masa en film plástico transparente de cocina y enfriar por 30 minutos en la nevera.
  • Precalentar el horno a 170 grados centígrados. Preparar dos bandejas con papel antiadherente o vegetal, o con un mat de silicon para galletas.
  • Dividir la masa en 2 y colocar una de las mitades de masa entre dos papeles vegetales o papeles de horno. Puede volverse un poco arenosa y separarse, pero si se compacta con las manos vuelve a unirse sin problemas. Con la porción de masa dentro de los dos papeles extender con la ayuda de un rodillo (los dos papeles servirán para que la masa no se pegue a la mesa ni al rodillo).
  • Extender hasta alcanzar 1 cm de grosor y cortar con el cortador de galletas deseado. Colocar en una de las bandejas previamente preparadas las galletas con al menos 3 centímetros de separación. Llevar la bandeja al congelador por 10 minutos para que luego no pierdan su forma en el horno. Repetir el procedimiento de compactar, extender y cortar la masa hasta que se acabe la misma.
  • Hornear de 10 a 15 minutos, hasta que se vean completamente secos y teniendo cuidado de no dejar que se doren demasiado, porque estas galletas no están supuestas a ser crocantes.
  • Al sacar del horno, mientras aun están calientes las galletas, ir sumergiéndolas en el azúcar pulverizada hasta cubrirlas completamente y dejar enfriar. Servir. Deben mantenerse en un recipiente hermético y en un lugar fresco y seco